Monasterio Cisterciense Santa María la Real de Villamayor de los Montes -Burgos, España-

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Sor Presentación prepara la Navidad

Nos dedicó una reflexión en comunidad

FOTOSor Presentación a la izquierda, junto a sor Fides

Sor Presentación a la izquierda, junto a sor Fides

MARÍA: SONRISA DE DIOS PARA LA HUMANIDAD

¡Qué sería la vida sin la sonrisa de Dios! La echamos en falta, en el A.T. Pero con María llegó la hora de esa sonrisa divina.
El mundo no pudo percibir la luz suavísima de esa sonrisa. Los ojos estaban demasiado ciegos...demasiado orientados a la tierra y los hombres pasaron de largo por esa sonrisa de Dios...

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Pero la justicia de Dios en el A. T. se convierte ahora en el Dios amigo, en el Dios íntimo del Nuevo. Sin tener en cuenta la aptitud de los hombres, seguía sonriendo al mundo a través de una Niña! era una forma tan bella de sonreír! La tierra empezaba a sentirse bañada  por la blanda presencia de una virgen que, sin saberlo nadie, ni Ella misma, estaba resultando un coloso gigantesco que hacía temblar al infierno y estremecer de amor y alegría al cielo y a la tierra. En Ella empezaba a cumplirse el “bésame con un beso de tu boca” (Cant. 1,2). Sí, el Espíritu Santo estaba besando a la esposa y su beso fue el mismo Verbo Encarnado, la naturaleza humana recibía por primera vez el roce de los labios de Dios; era el beso bendito, redentor y santificador.
Otra cosa debía pedir también nuestra tierra reseca, sedienta de amores, y era esta: “sonríeme con la sonrisa de tus labios” y...Dios sonrió al mundo y le sigue sonriendo a través de María.

Ella es nuestra “estrella matutina”, anunciadora del día, ahuyentadora de las sombras...Viene avisando que la noche fría del Antiguo Testamento va a dar paso a la luz espléndida del N.T. donde triunfará el amor.
La llegada de María marcó rumbos nuevos a la humanidad, y podemos decir de Ella lo que decimos del mismo Dios: “Tanto amó María al mundo que nos dio a su Unigénito Hijo”. Dios nos sonreía a través de María, y Ella nos sonríe a través de ese Jesús que en sus entrañas se hizo para todos. Qué bien  nos sentimos con esas dos sonrisas: la de Dios por María y la de María por Jesús.

 LA TIERRA VIRGEN DE DIOS:

 Estamos culminando el año dela Vidaconsagrada, y María fue la primera en consagrarse al Señor. Cuando todas las mujeres de su época ansiaban poder llegar a ser la madre del Mesías deseado, aquella jovencita nazarena, le consagra su virginidad, alma y cuerpo. Dios que es el único privilegiado que pudo elegirse a su madre, la hizo inmaculada desde su concepción, toda pura, sin mancha de pecado original.
La sabiduría divina había decretado desde toda la eternidad no entrar en la tierra sin haber antes descubierto un lugar suficientemente puro para recibir y abrigar los comienzos de su estancia entre nosotros. María de Nazaret, como tierra virgen, pureza sin mancha, era la única capaz de atraerle a este mundo. El Verbo se preparó su digna morada pero no sin la respuesta de María. A este respecto San Bernardo escribió bellamente sobrela Virgen para satisfacer su devoción, en un comentario largo y detallado sobre el pasaje de Lucas 1,26-38, que consta de cuatro largas homilías, las cuales, por su unción y elocuencia, pocas veces han sido igualadas y nunca superadas; Podemos llamarlas teología mariana. Su lenguaje se vuelve a veces dramático, como aquel pasaje tan admirado y citado en el que agobiado y tembloroso, une su voz a la del arcángel en defensa de la causa de la humanidad delante de María:BMVarcangel

 Nosotros también, oh Señora, nosotros también esperamos de tus labios la sentencia de misericordia y compasión, el precio de nuestra salvación  te es ofrecido ahora; si tan solo quisieras, seríamos puestos en libertad inmediatamente. Hemos sido creados por la Palabra eterna del Padre y mira, nos morimos. Por tu importante palabra tenemos que ser regenerados y devueltos a la vida. Adán, ahora desterrado del paraíso con toda su descendencia, implora de ti este favor. Por esto te suplica Abrahán, por esto te suplica David, por esto te suplican todos los demás santos padres, tus propios ascendientes que ahora moran en esta región de la sombra de la muerte.
 Mira, todo el mundo postrado a tus pies espera tu respuesta y no sin motivo. Pues de tu palabra depende el consuelo de los miserables, la redención de los cautivos, la salvación de todos los hijos de Adán, de toda la raza humana. Por consiguiente, oh Virgen, pronuncia la palabra que todos en esta tierra y todos en el limbo e incluso  en el paraíso esperan oír. Cristo, la Palabra, Él mismo, el Rey y Señor de todos, ansía tu contestación con un ansia igual al ardor con que Él ha deseado tu belleza (Sal 44,12) porque es por medio de tu consentimiento como Él ha decretado salvar al mundo. Hasta aquí tú le has agradado con tu silencio pero ahora necesita tu respuesta. Pues mira que Él te llama desde el cielo diciendo: “oh la más hermosa de las mujeres, haz que tu voz resuene en mis oídos” (Cant 2,14). Si entonces tú quieres concederle que oiga tu voz, Él te concederá que veas nuestra salvación.
Oh, feliz Virgen, abre tu corazón a la fe, tus labios al consentimiento, y tu seno para admitir a tu Creador”.

Bello texto aunque es largo ha merecido la pena. La oración colecta de la octava de Navidad nos dice con toda claridad que “por la Virgen María hemos merecido recibir al autor de la vida”.

 NUESTRA SEÑORA DEL ADVIENTO:

 Difícil imaginar cómo fue la espera de Nuestra Señora una vez concebido el Hijo de sus entrañas que debía alumbrar al mundo para ser su Salvador ?
¿Quién entre las criaturas ha esperado jamás, deseado y preparado el nacimiento del Redentor como su Madre?
Por eso María está providencialmente destinada para introducirnos en el Misterio de la Navidad, para ayudarnos a celebrar con fruto esta fiesta.
 Por donde quiera que contemplemos el Adviento, encontramos siempre el influjo de María a la que saludamos en una antífona de este tiempo como “madre del Redentor”, a la que suplicamos venga a “librar al pueblo que tropieza y quiere levantarse”.
La Iglesia en la liturgia, se dirige a la Virgen en numerosos textos, antífonas, responsorios e himnos, que nos evocan sus actitudes y evidentemente el papel de Nuestra Señora va creciendo en la medida que nos acercamos a la Natividad del Señor.
La antífona “Rorate celi..” cuyas palabras están tomadas de Isaías 45,8 se convierte en una súplica de todala Iglesiaal Padre de las misericordias, dirigida hasta lo más alto de los cielos, para obtener sobre nuestra tierra sedienta al que es la justicia y la vida:
“Destilad cielos su rocío, lluevan las nubes al Justo; ábrase la tierra, y brote el Salvador”
Lo que equivale a decir: Desde el cielo haga Dios descender el Espíritu Santo sobre la Virgen María y que Ella, milagrosa y divinamente grávida, produzca la semilla de nuestra salvación: el Salvador.
Que manera más delicada de hacernos presentar el Misterio de la concepción virginal y el alumbramiento. Porque los cielos van a abrirse y el Verbo de Dios, el Justo, descenderá al seno de la Virgenbajo la acción misteriosa del Espíritu Santo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra” Y llegado el alumbramiento se dirá: “He aquí que la virgen grávida da a luz un hijo y le llama Emmanuel, que significa: Dios con nosotros” (Is.) 

Otro acontecimiento importante en este día: Celebramos los 161 años de la proclamación  dogmática dela Inmaculada Concepciónpor el Papa Pío IX en el año 1854. Ya desde el s. XV se celebraba esta fiesta en muchos lugares de oriente y occidente.



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