Monasterio Cisterciense Santa María la Real de Villamayor de los Montes -Burgos, España-

Claustro

Testimonio

FOTOclaustro florido

claustro florido

Quisiera compartir con vosotros mi gozo de pertenecer a esta Orden Cisterciense, cuyo carisma es un don de Dios, regalo del Espíritu Santo a la Iglesia y al mundo, por eso, intento, dentro de mis capacidades, mantenerme siempre abierta a este Espíritu “Señor y Dador de VIDA”:

En actitud de escucha, en interioridad, en el silencio de mi monasterio, en el silencio y la paz de mi corazón. Porque siendo morada del Dios Uno y Trino, allí se me da incondicionalmente y experimento su presencia misteriosa y viva a la vez, dejándome seducir, día a día, de su Rostro “Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro”

Sabiéndome intercesora: en mi oración permanente, presento las necesidades de la humanidad y confío que el Amor de Dios llegue a todos, Dios  ama tanto al mundo que ha entregado a su Hijo Único, para que se salven por Él.

Siendo testimonio de esperanza y solidaridad, con mi vida sencilla, a veces de sufrimiento, de debilidad, cuento con limitaciones, también gozos y alegrías…así me solidarizo con tantos hermanos nuestros que están en el mundo y que también sufren y gozan, a veces más que lo que puedo imaginar… ¿No es una pérdida de la esperanza la lejanía que algunos tienen de Dios? Me da pena porque no saben dónde ponen su esperanza. Si la ponen en el dinero, la crisis les ha llevado a la ruina; si la han puesto en el trabajo, la empresa vino a quiebra y les despidieron; si la ponen en la salud, una enfermedad incurable  les dejó descorazonados…

La entrega a “lo único necesario” nos lleva a ser testigos de la esperanza, pues experimento que Solo Dios es mi gran Amigo y Salvador, que está a nuestro lado y quiere lo mejor para la humanidad.

Que entre tantos mensajes que recibís en vuestra vida diaria (TV, telefonía móvil, internet, ) tengáis las “antenas abiertas” para comunicaros  con ese Dios que es Amor, Amor hecho Hombre, Amor crucificado y Resucitado, presente entre nosotros y fuente de comunión y de perdón. No os dejéis invadir por el relativismo reinante que iguala la verdad y la mentira, que le da lo mismo el bien que el mal; ni por el materialismo con apariencia de progreso, modernidad y sociedad de bienestar…

Abrid las puertas a Cristo” ¡No tengáis miedo! Con estas palabras del nuevo Beato Juan Pablo II os dejo: saboreadlas, ponedlas en práctica y vuestra vida cambiará y tendrá un sentido y saciará los deseos más profundos del corazón

Madre Ana

 



EL FUTURO COMO MISTERIO EN MANOS DE DIOS »

Monasterio Cisterciense
Santa María la Real


09339 Villamayor de los Montes
Burgos - España
Telf. 947 18 90 01
info@monasteriodevillamayor.com
Recibe nuestro newsletter