Monasterio Cisterciense Santa María la Real de Villamayor de los Montes -Burgos, España-

Cruz

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Marie Joseph Cassant, un monje beatificado por Juan Pablo II

Publicado el sábado, 14 de mayo de 2011

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Síntesis bibliográfico:
Monje cisterciense: P.Marie-Joseph Cassant

Nacimiento en Casseneuil-sur-Lot (Francia): 06-03-1878

Entrada en la abadía cisterciense de Santa María del Desierto: 05-10-1894

Profesión solemne: 24-05-1900

Ordenación sacerdotal: 12-10-1902

Muerte: 17-10-1903

Decreto romano sobre la heroicidad de sus virtudes: 09-06-1984

Beatificación: 03-10-2004

 ORACIÓN 
Señor Jesús, Tú revelas el Padre a los humildes y pequeños. Por el Espíritu Santo has conducido al Beato Marie-Joseph por el camino de la oración y la oblación, en el corazón de una comunidad y con el sostén de un padre espiritual.Pon también en nuestra ruta testigos capaces de guiarnos en la respuesta a tu llamada y de mantenernos hasta en el sufrimiento, para entrar en la alegría del Padre con quien reinas en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amen
ABADÍA Sta MARÍA del DESIERTO
FRANCIA- 31530 BELLEGARDE

Testimonio de sus hermanos de comunidad sobre el hno.Marie-Joseph y la Pasión de Jesucristo
(traducción de un texto inédito cedido por su Abadía: Santa Mª del Desierto)

«No conozco otra sabiduría que la meditación afectiva de los sufrimientos y de la muerte de Jesucristo». San Bernardo, sermón 43 del Cantar de los Cantares
«José Cassant era muy piadoso y muy edificante. Recuerdo bien la edificación que me dio la primera vez que le vi hacer el Via Crucis. Fue al día siguiente a su llegada, vestía traje secular, con un pequeño abrigo,hacía mucho frío. Comprendí que hacía ese acto de devoción con gran piedad. Después lo he observado a menudo, pues solía hacer el Via Crucis todos los días, de rodillas, y muy lentamente y cada vez me daba la misma impresión profunda de piedad ». Testimonio del P.Román, 4 de Julio de 1931. Cf cuaderno Vidal pág.32

Recordemos que no tenía 17 años cuando el 5 de Diciembre de 1894 entró en comunidad. Pero lo que le caracterizó desde su infancia es su gran atención espiritual, una atracción profunda por la oración y ya entonces la devoción al Via crucis. Con ocasión del retiro de la primera comunión en 1890 él anota en su agenda: « El jueves, segundo día del retiro, por la tarde hemos hecho el Vía Crucis ». Ocurrirá lo mismo el sábado siguiente. En 1892 mientras se desarrolla la Misión, en la parroquia de Casseneuil, redactó en una especie de diario donde podemos leer: « Cada mañana durante la Misión hay el Via Crucis ». Y el sexto día, el viernes, en el momento en el que él se lamenta de no disponer de tiempo para resumirlo todo, a pesar de todo anotó: « Han explicado la vida, los sufrimientos de Jesucristo sobre la cruz ».
En el proceso de Agen, en 1936, su hermano Emilio testimoniará: « En Casseneuil hacía el Via Crucis muy a menudo ».

 
EN EL SILENCIO DEL CLAUSTRO

                 Como se ha dicho aquí arriba, el Via Crucis cotidiano del P. Cassant no ha dejado de impresionar a los hermanos de comunidad. Hemos conservado los catorce cuadros que se encontraban alineados en el claustro llamado de COMPLETAS, adosado al abacial. Más allá de sus grabados bastante mediocres, el Via Crucis ¿no es como un compendio, un condensado de la Pasión del Señor? Y fue más bien aquello lo que a sus ojos lo hacía valioso.
El libro de costumbres que le será entregado durante su formación en el noviciado y en el cual él va a copiar numerosos pasajes, le estimulará en ese sentido: « Jesús crucificado será el libro del novicio » Dir. Pág. 98
« La Pasión es el gran libro de los ignorantes y doctos, y el contenido de nuestra religión » Dir. pág. 37
En la página 19 de la agenda del noviciado (agenda que llevaba siempre encima y que sacaba de su bolsillo en el momento del descanso durante el trabajo manual) encontramos una copia de los ‘cuadros de la Pasión propuestos por el costumbrero para ocuparse interiormente durante la recitación del Oficio’.
« La Pasión de nuestro divino Señor es el gran libro de los cristianos, todos pueden leerlo fácilmente ». «Seguimos en espíritu a Nuestro Señor en su Pasión, nos retiramos  en sus divinas llagas, sobre todo en aquella de su corazón adorable…» Dir. pág. 326
Pero las numerosas alusiones a Jesús Crucificado que encontramos desde las primeras páginas de la agenda del noviciado provienen de la biografía del Hermano Rafael Goulesque (1854-1882), joven dominico de la Provincia de Toulouse, muerto en Salamanca donde su comunidad estaba exiliada. Esas notas son extraídas de las reglas de conducta  que ese hermano se había impuesto durante su noviciado, justamente la situación del hermano José. « Oraciones de Santa Rosa de Lima para llegar a la inteligencia de la Pasión, de Santa Catalina para tener el amor de Jesús Crucificado, de San Francisco para sentir su amor de la cruz »
«Besaré el suelo en honor de las cinco llagas».
En la preocupación de administrar bien la jornada, es frecuente la pregunta de Reglamento en las notas del hermano José. Esta expresión proviene del libro de Costumbres y así mismo encuentra su origen en «El libro de los reglamentos de M. de Rancé». El Reglamento particular tiene por fin distribuir todos los momentos libres y establecer así nuestra ocupación interior… Dir. pág.527

-Via Crucis en la mañana
-Via Crucis tras mixta (desayuno)
-Via Crucis, Observancia del domingo
-Via Crucis para obtener el amor de Jesús crucificado
« Os ofrezco todas mis acciones en unión con Jesucristo en la cruz » CN pág.5
Resoluciones del retiro de la toma de hábito 1895: « Haré todos los días una oración a la Inmaculada para obtener las virtudes y el amor de Jesús crucificado » CN pág.22
No olvidemos que el P.Andrés redactará un Via Crucis a petición suya.

 EL RELOJ DE LA PASIÓN

Alfonso María de Ligorio (1696-1787)

El Abad J.Gaume que ha traducido la obra del italiano, hablando de Ligorio nos dice en el prefacio: « Su libro es un reloj. Allí se encuentran contadas una a una todas las horas de esta larga agonía… Es así como explicando cada una de las páginas de ese libro divino, en donde el Apóstol se glorificó de haber puesto toda su ciencia… abre a las almas afligidas y amantes una fuente inextinguible de amor y de consolación ».
A diferencia de otras lecturas del P. Cassant no parece haber dejado notas pues tenía la obra a su disposición. En la página 259, podemos leer, escrito en lápiz, 20 de Febrero de 1896, y ese libro le acompañará hasta el final de su vida: « 12 Junio 1903, el P.José pide a continuación al que le lee, un pasaje del ‘Reloj de la Pasión’ » P. Andrés, Mensajero del Corazón de Jesús Junio 1912.
Observa: Faltan en la obra algunas páginas del prefacio y  los pies de página han sido cortados, podemos suponer que contenían notas del P. Cassant como él ha hecho en las páginas 258/259.
Este libro testimonia una vez más el lugar de la meditación de la Pasión en la vida del P. Cassant.
« Cuán útil es meditar sobre la pasión de Jesucristo…cuántos corazones felices en las llagas de Jesús…»
Reloj de la Pasión.

 San Ligorio es un autor prolijo y bajo el título: ‘Reflexiones y aspiraciones sobre la Pasión de Jesucristo’ se encuentran reunidas numerosas enseñanzas sobre la Pasión. La meditación de la Pasión desplegada en las 24 horas de un día forma un todo, de ahí su título de ‘Reloj de la Pasión’; es sin duda alguna el autor que habrá marcado más al P. Cassant. Él se inspira bastante a menudo en las revelaciones de Santa Brígida de Suecia con ocasión del Via Crucis que ella hizo en Jerusalén: « De súbito el acto de amor de Cristo ignorado… se desarrolla ante ella…». El P. Cassant saca de dicha lectura muchos ánimos. « El Señor revela a un piadoso solitario que para llegar a un perfecto amor de Dios no hay ejercicio más útil que meditar a menudo su pasión. Quien quiera- dice San Buenaventura- crecer siempre en virtud y en gracia debe meditar sin cesar en Jesús sufriente ».

«En verdad ¿en qué libro podemos aprender mejor la ciencia de los santos, que es la ciencia de amar a Dios, que en Jesús crucificado? ». Y San Juan Crisóstomo dice que el fin principal de Jesús en su pasión fue revelarnos su amor y así atraer nuestros corazones a él por el recuerdo de los males soportados por nosotros.

Al P. Cassant le ha gustado esta oración de San Buenaventura: « ¡Oh Jesús! Que por amor mío no os habéis evitado nada a vos mismo, imprimid en mi vuestra pasión, a fin de que allá donde yo vaya tenga vuestras llagas ante mis ojos, y no encuentre reposo ni consolación más que en vos y en la meditación de vuestros sufrimientos. Amén ». Él ha añadido a lápiz: «Comunión, recitaré a menudo con fe ».

Es en los escritos de San  Alfonso de Ligorio donde él ha podido leer y que no le ha faltado anotar: « Han golpeado a Jesús con 28 golpes de martillo en las manos y 36 en los pies ». Catalina Emerich habla también de 36 golpes en los pies, pero no se acuerda en lo concerniente a las manos. CN pág.57

Lo mismo: « Una lágrima derramada recordando la Pasión vale más que un ayuno a pan y agua a los pies de Jesús en la cruz ». San Agustín.

La devoción a la Pasión… es la devoción de los santos. Abad Pichenot, El Evangelio de la Eucaristía.

Dom Bernardo Barbaroja, Procurador General y Postulador de la Causa ha dado este bello testimonio al Proceso Informativo de Toulouse, en 1936: ‘El amor es el sacrificio. Todo aquello que nos recuerda el sacrificio de Jesús nos habla de amor, de ahí el culto del Servidor de Dios por todo aquello que le recordaba el sacrificio de la cruz’.

 « Debo tomar la resolución de amar más la Pasión y de no gloriarme sino es en la cruz de Jesús ».

 Había aprendido de memoria, a pesar de su ingrata memoria, varios pasajes del Santo Evangelio sobre la Pasión de Nuestro Señor. « Viernes 16 Agosto 1895, trabajo manual, meditar página Pasión aprendida de memoria » APC nº 5. Hacía cada día de rodillas con una devoción que fue constatada, el ejercicio del Via Crucis. « Via crucis para obtener el amor de Jesús crucificado ». CN  pág.5

Habría deseado poseer una verdadera reliquia de la cruz para llevarla siempre encima. Durante su última enfermedad pidió que le leyeran pasajes del ‘Reloj de la Pasión’. Con ocasión de su lectura del Mes del Sagrado Corazón, copió varios pasajes referidos a los sufrimientos del Salvador. La Santa Misa, sacrificio renovado del Calvario fue también objeto de una devoción particular.

Proceso Informativo fº 30

 P. JUAN BAUTISTA DE SAN JURE (1585-1651)

 Uno de los grandes espirituales del siglo XVII. Desde el año 1634, en su libro ‘Del conocimiento y del amor del Hijo de Dios’, habla del Corazón de Jesús. Cf a. Hamon Hist. Dévot. S.C tomo III página 89.

En 1643 publicó el ‘Libro de los elegidos’; « No es sino por las llagas de Jesucristo, y sobre todo por la llaga de su corazón, por la que podemos penetrar en el corazón de Dios » capítulo I.

En el capítulo IV, encontramos un párrafo que se titula: Permanecer en las llagas de Jesús. « Pero si nosotros amamos ese corazón adorable, hagamos de él nuestra morada. Es para recibirnos y encerrarnos en él por lo que ha sido abierto ». « ¡Oh cuán delicioso permanecer en el sagrado corazón de Jesús! ».

El fragmento del P. Cassant en APC nº 56 se encuentra bien en el espíritu del Libro de los Elegidos, pero no ha sido posible situarlo pues no tenemos todas las obras de San Jure.

« Jesús ha querido que su corazón fuera abierto para que hacernos entrar, a fin de que podamos establecer nuestra morada permanente durante nuestro exilio, para tenernos a resguardo de todas las preocupaciones, para gustar de una alegría pura y encontrar nuestro paraíso en la tierra ».

Los escritos del P. Cassant no contienen más que esta cita de san Jure, no sabemos si leyó el Libro de los Elegidos, por el contrario esta obra presenta para nosotros un doble interés; por un lado subraya muy fuertemente el lugar dado a la meditación de la Pasión en la espiritualidad de la época, y por otro nos introduce en la devoción al Sagrado Corazón, que encuentra su origen en la meditación de la Pasión, y más concretamente de las Cinco Llagas. San Jure (1585-1651) es poco anterior a Margarita María (1648-1690)

-« Entre todos los motivos que pueden llevar a nuestros corazones al amor de Jesucristo, uno de los más poderosos es la consideración de los sufrimientos horrorosos… que él ha querido sufrir por nosotros ». Y el autor apoya su palabra por medio de una cita de San Bernardo: « Jesús misericordioso, lo que despierta mi amor por ti es el cáliz que tú has bebido, la obra de nuestra redención » Serm. 20 O.C

-« Es por eso que el mismo Señor quiso que su corazón fuera abierto por una lanza, cuando estaba aún en la cruz, para mostrar a los hombres por dicha llaga exterior, cuánto ardía su corazón, y para herirlo con las saetas más inflamadas de amor. Todos los dolores de su muerte se dirigían a la llaga del amor, para mostrar a los hombres cuál era la suya y atraer sus corazones ».

-« Por las llagas que laceran el cuerpo de su Salvador, el hombre ve el corazón benefactor, tierno y apasionado de su Dios. Esas mismas llagas reclaman al hombre su corazón ».

-« Hace falta concluir con los maestros de la vida mística y con todos los contemplativos que la meditación de la vida y sobretodo de la Pasión de Jesucristo es la puerta de la contemplación ». Libro de los Elegidos.

« Oh Jesús es en la escuela de vuestras llagas y sobretodo de vuestro Sagrado Corazón por las que quiero estudiar la verdadera filosofía, la Sabiduría de los hijos de Dios ». Suso.

  MES DEL SAGRADO CORAZÓN por el R.P. Al. LEFEBVRE

El MES DEL SAGRADO CORAZÓN se compone de 380 páginas y nos da una meditación para cada día del mes de Junio (30). Las notas del P. Cassant cubren el periodo del décimo primer día al trigésimo.

Con respecto a las notas que encontramos en la agenda Memento Gratinaran, eh aquí lo que escribe Dom Bernardo Barbaroja: « Es remarcable que, tomando el resumen de un ‘Mes del Sagrado Corazón’ que le había prestado, anotó en algunas líneas ciertas meditaciones, pero consagraba varias páginas a aquellas que hablaban de la Santa Infancia y de los sufrimientos del Salvador, misterios que le atraían más particularmente ».

Añade a ellos, el pensamiento de Teresa de Ávila, de la que ha leído la Vida y quien en el capítulo XXII insiste sobre la necesidad de conocer la santa y adorable humanidad de Jesucristo para llegar al conocimiento de la Divinidad. Toda otra vía, todo otro camino expone al peligro y a descarriarse.

Las meditaciones consagradas a los misterios de Dolor, a los Oprobios son una lectura de la pasión donde se revela toda la sensibilidad del P. Cassant. No falta notar este detalle, con ocasión del coronamiento de espinas: « Una espina atraviesa el párpado del ojo derecho de Jesús, que inmediatamente se llena de lágrimas y sangre ».

El resto de los autores no adolecen de realismo. Escuchemos todavía al jesuita Juan Bautista de San Jure: « El Libro de los Elegidos o Jesús Crucificado. El cuero sobre el que se escribe ese libro, es la misma carne de Jesucristo. La lanza y los clavos han servido de buril para formar y grabar los caracteres… una sangre infinitamente preciosa da a las letras un color rojizo. Por las llagas que laceran el cuerpo de su Salvador el hombre ve el corazón benefactor, tierno y apasionado de su Dios. Esas mismas llagas reclaman al hombre su corazón ». Encontramos esas mismas imágenes en los cartujos.

Las notas del P. Cassant nos permiten seguirle día a día en su lectura, una auténtica lectio divina. Nos introducen progresivamente también en la intimidad de su vida de oración.

Necesita de imágenes como soporte a sus pensamientos, para venir en ayuda de su desfalleciente memoria. No es un especulativo, las ideas abstractas no prenden en él; paralelamente se va a apegar con toda su afectividad a la humanidad de Jesús, sobre todo a la humanidad sufriente en la cual quizás encuentra un eco del suyo, y esta devoción encontrará su expresión más fuerte con el Sagrado Corazón.

 CONCLUSIÓN

«Nuestro amadísimo Redentor ha declarado formalmente que no se ha propuesto otro fin viniendo  a la tierra para tomar la forma humana, que el de encender en el corazón de los hombres el fuego sagrado del amor divino. ¡Oh cuántos corazones afortunados, al pensar en las llagas de Jesús, quedan tan enamorados del fuego de su amor! Tan es así que San Agustín, transportado de amor al representarse a Jesús en la cruz le dirige esta oración: ‘Grabad en mi corazón todas vuestras llagas, a fin de que lea sin cesar vuestros dolores y vuestro amor’. ¿De dónde han sacado los santos el coraje y la fuerza que han mostrado en los tormentos, el martirio y la muerte, si no es de los sufrimientos de Jesucristo crucificado?« Es meditando en el crucifijo en donde todos los santos han aprendido el arte de amar». San Alfonso de Ligorio.

Podemos leer en la ‘Vida del beato Gabriel de la Dolorosa’ escrito por el R.P. Bernardo, de la congregación de los Pasionistas, el texto siguiente: « La Pasión del Salvador, la divina Eucaristía, el Sagrado Corazón; tales eran las fuentes inagotables a donde nuestro joven Santo venía cada día a abrevarse con un ardor siempre creciente. Allí encontraba esa fuerza, ese heroísmo que hemos admirado desde su entrada en el noviciado, y que, lejos de desdecirse, no ha cesado un solo instante de agrandarse. El secreto de su santidad, lo encontramos en su ardiente amor por la Pasión del Salvador, por la divina Eucaristía, por el Sagrado Corazón; como también en su tierna devoción hacia María…».

Tenemos en estas líneas un verdadero retrato del Beato María-José Cassant.
«Conocer a Jesús, y a Jesús crucificado, eh aquí mi filosofía más sublime aquí abajo». San Bernardo CC 43
Tal fue el camino del P. Cassant, « el camino más derecho y más corto» hacia la santidad.
«Hace falta amar, sin eso no sabríamos llegar a gustar de estas cosas». San Agustín.

 

 

 


Más información en la web:

- Beato M. Joseph Cassant, monje cisterciense


« Toma de Hábito de Marta- Mayo de 2011 Nuestra formación- Mayo de 2011 »

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